SOBRE EL MAESTRO Y LA PRACTICA







LA DOCTRINA DEL CHAN SSU LUN



EL MAESTRO

Amigos en la Ley:
La Sabiduría del Despertar y de ejercitar de continuo la Sabiduría es inherente al ser humano: El que no alcanza el despertar es por impedimento de las delusiones que alberga en su corazón, y ha de buscar la ayuda de un amigo en la Ley de mayor preeminencia, para que le muestre el camino por el que pueda contemplar su propia naturaleza.
A partir de aquí, se presentan las Doctrinas de Chan. Para una mente no preparada para ver más allá de las palabras, pueden parecer intelectuales y difíciles de entender.

Los que quieran seguir este camino deben buscar a un Maestro adecuado.



LA PRÁCTICA

¿Cómo disolver la dualidad?
No por las enseñanzas en los libros. Estos incrementan tus conocimientos intelectuales.
No por los preceptos, que ayudan tu estado moral.
No por las escrituras, que pueden enseñarte la concentración en tus prácticas.
No por los tratados, que pueden enseñarte la Sabiduría.
Los preceptos, escrituras, y tratados son herramientas fantásticas, pero sólo las prácticas disuelven la causa del sufrimiento y también permiten el crecimiento de la naturaleza Buddhista.
Yun Men, en su obra, "Sentencias", dice que El Octuple Sendero y otras enseñanzas de este tipo tienen su función, pero, no disuelven la Dualidad.
Quedarse encallado en las sensaciones, emociones, y pensamientos es un error. Sólo puedes disolver la Dualidad con prácticas de Contemplación.


EL SHEIJ AL-AKBAR Y LAS DISTINTAS CREENCIAS.

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Puede decirse que Ibn 'Arabî, integrando en su enseñanza razón y revelación, unidad y diversidad, ha sido el primero entre los grandes autores de tradición, abrahámica en exponer, de modo comprensivo y explícito, tanto en estilo discursivo como en lenguaje alusivo, los fundamentos que hacen posible y propician un diálogo creativo y conciliador entre las distintas creencias y culturas. En este sentido, dice el autor en un pasaje del capítulo sobre la Palabra de Muhammad de su obra Los engarces de la sabiduría:

Quien llegue a conocer el sentido del dicho de Yunaid de Bagdad según el cual 'el color del agua es el color de su recipiente', admitirá la validez de todas las creencias con respecto a quien las profesa y reconocerá a Dios en toda forma y en todo objeto de adoración. En realidad, el que condena otras creencias sigue sólo una opinión y no tiene verdadero conocimiento. En este sentido ha dicho Dios, según el hadiz: 'Yo soy con él según la concepción que Mi servidor tiene de Mí', lo cual quiere decir que no se manifiesta al hombre sino en la forma de su propia creencia: si éste así lo quiere, la hace ilimitada, absoluta; mas si así lo quiere, la hace restringida y limitada.